martes, 23 de febrero de 2010

ESTA SEMANA

Una nueva semana comienza, los artículos de esta semana están relacionados con la inteligencia emocional. Espero que les sirva de mucho y analicen el papel que cada uno esta cumpliendo en el aula.

Saludos y afile la sierra....

Desafios del joven profesional - desde la elección del plan de desarrollo profesional hasta la gestión de la realidad

Desde el 2003 hasta el 2006, he publicado 5 artículos en www.degerencia.com/dpiorun , los mismos han superado mis expectativas pues además de sumar a la fecha casi 90.000 lectores, han sido linkeados por decenas de sitios en diversos continentes. Paralelamente he recibido cientos de mails, todos ellos con diversas consultas, pero con un patrón común, que además es el mismo que vivo en las aulas universitarias y en mi desarrollo en el management privado: “una fuerte necesidad de los jóvenes profesionales de cruzar la teoría con la realidad y entender cómo moverse en este segundo plano, que es tanto mas complejo que el meramente teórico”. Desde hace 3 años, he recopilado experiencias externas y resumido mis 25 años de experiencia personal, que dieron como resultado el libro que lleva el título de esta nota y que intentaré resumir 200 páginas en 6
En uno de mis artículos decía: “El título universitario bajo el brazo, fiesta con amigos y familiares y al día siguiente comienza un nuevo y desafiante camino: ejercer el rol profesional en el ámbito real del trabajo.”

El primer punto es decidir si querrán poner su carrera en manos del destino y la aleatoriedad, o previamente trazar una estrategia a seguir sobre su ejercicio profesional. Para ello es menester realizar un primer análisis sobre uno mismo, su personalidad, lo que esperan de su profesión, los costos y sacrificios que está dispuesto a realizar, su valoración del tiempo libre fuera del trabajo, etc. A partir de esas definiciones, se irán induciendo posibles caminos a seguir.

El diseño de una estrategia personal de desarrollo profesional, sin dudas debe estar en línea con lo que se quiere para la vida en general. Este no es un tema menor, definir objetivos profesionales que están en contradicción con la vida personal, solo genera a corto o mediano plazo una frustración y en muchas ocasiones, tirar por la borda muchos años de sacrificios.

Es aquí donde sostengo que es fundamental un espacio de reflexión personal muy profundo, para ir definiendo -el tan simple ejercicio de escribir pero difícil de establecer-: “que quiero hacer de mi vida profesional en concordancia con mi vida personal”. Aunque los sorprenda, he escuchado y participado en charlas con alumnos, que pese a que comparten muchos años juntos en la misma universidad, esperan cosas absolutamente disímiles tanto de la vida como de la profesión.

Con este panorama ya se van planteando, las primeras bifurcaciones de los caminos posibles, sin hacer un juicio de valor sobre cada uno.

Es totalmente diferente trabajar bajo relación de dependencia, en forma independiente, por contratos para proyectos específicos, en un emprendimiento empresarial a riesgo y varias otras opciones. La clave está en determinar cómo es cada uno en cuanto a sus diferentes aristas.

Algunas preguntas que deberían responderse son:

¿Me siento cómodo recibiendo ordenes de otra persona en forma cotidiana?

¿Prefiero que me designen objetivos y luego me dejen actuar solo?

¿Estoy a gusto trabajando solitario en un tema puntual?

¿Me sale bien coordinar y motivar a otros para que trabajen?

¿Me gusta tener la responsabilidad de liderazgo?

¿Me genera más adrenalina asumir desafíos riesgosos?

¿Estoy dispuesto a arriesgar tiempo y dinero en un emprendimiento?

¿Me siento cómodo en grandes organizaciones con procesos muy pautados?

¿Necesito desarrollarme en contextos más pequeños para poder desplegar mejor mi creatividad en la tarea profesional?

Como la realidad es mas compleja e inestable que la teoría, analizar experiencias es una actividad muy enriquecedora. Una frase de cabecera que me resulta atractiva es la siguiente: “Aprenda de los errores de otros, usted nunca vivirá lo suficiente para cometerlos todos por sí mismo.... “. Dado que este es el objetivo de estas páginas, analicemos las principales variables a considerar en las diversas alternativas que surgen de las preguntas recientes mencionadas.

Algunos escenarios de ejemplos:
Trabajar como profesional independiente
El emprendimiento empresarial propio
Trabajar a una pyme
Trabajar en una gran organización
Trabajar en una consultora

No es posible en este artículo explayar las características, ventajas y desventajas de cada escenario, pero es importante que quede la claridad que cada uno requiere habilidades diferentes y tiene formas de ser vividas, que hasta llegan a ser contrapuestas entre si.

MODELO DE MADUREZ PROFESIONAL – MMP

El profesional, debe desarrollarse tanto en el plano técnico de su especialidad, como en el plano personal y actitudinal. Hoy en día es fundamental poder comprender los contextos complejos que la realidad nos presenta y tener la capacidad de gestionarlos. Esto significa ser capaz de criticar y al mismo tiempo generar la motivación propia y ajena para modificar las cosas, en pos de un objetivo digno y lograr que esto suceda exitosamente en los hechos y no solo en las palabras.

Para ello, desde los primeros escalones laborales fuera de la Universidad, será necesario desarrollar un conjunto de competencias o habilidades (utilizaremos esta última expresión), que luego en conjunto con la experiencia concreta, irán completando la mochila del capital propio (que denominamos capital intelectual), y será nuestra mejor carta de presentación.

Sostengo también que, en este marco, un profesional, termina siendo un “empresario de sí mismo”, que ofrece su trabajo basado en su capital intelectual, a quienes satisfagan las diversas condiciones que cada uno establece para realizar una labor profesional (ya sea propia o para terceros en cualquier modalidad).

En la actualidad, el principal factor para producir, es el propio ser humano, su inteligencia, su cerebro. Entre muchos notables que sustentan esta premisa, podemos citar también a Juan Pablo II, que describió: “El principal factor de producción en el pasado fue la tierra, luego el capital y hoy es el propio hombre, su conocimiento”.

Niveles de Madurez Profesional:

En este modelo que he desarrollado bajo una visión pragmática, he establecido 4 niveles de madurez profesional:
AUTOGESTION
GESTION DE EQUIPOS
GESTION TACTICA
GESTION ESTRATEGICA


Descripción por nivel:
Para el modelo completo de los 4 niveles, he definido 36 habilidades específicas a desarrollar. Dado que dicha descripción es amplia para este artículo, he resumido a continuación el objetivo que se busca en cada nivel a ejercer:

1- Autogestión

En este nivel el profesional debe poder gestionarse a sí mismo en su trabajo. Esto implica poder comprender el objetivo que se espera de él, dimensionar adecuadamente el esfuerzo que demandará, planificar su dedicación a diferentes tareas, auto-controlarse, buscar información que necesite para su ejecución y documentar el trabajo realizado llegando a cumplir exitosamente el objetivo solicitado, en tiempo, forma y calidad. En este nivel el profesional actúa como una unidad de producción individual y muy eficiente. Es importante destacar que: NO todo aquel que por el simple hecho de trabajar solo, forma parte de este nivel. Muchos aun no han accedido a él.

2- Gestión de equipos

En este nivel, el profesional debe en primer lugar, poder formar parte de un equipo lo cual implica trabajar estrechamente y en cooperación con otras personas. Si también tiene la responsabilidad de liderar al equipo, deberá poder establecer planes con la división del trabajo por integrante, pautas de control de tiempos y calidad, mantener la motivación personal de los miembros, brindarles seguridad y respaldo en momentos de crisis, siempre en pos de lograr óptimamente el objetivo final planteado para el equipo. Para ello es fundamental contar con sólidas habilidades técnicas de gestión de equipos y un alto grado de control emocional pues no solamente lidiará con su propio ser, sino con cada persona individual que forme parte del equipo, además de muchas otras variables externas.

3- Gestión táctica

En este nivel el profesional debe poder gestionar todas las herramientas de control, metodologías de gestión y técnicas de negociación y resolución de conflictos, con el fin de garantizar el cumplimiento de planes establecidos y sus objetivos esperados. Para ello, deberá tomar decisiones en situaciones de incertidumbre, administrar recursos económicos escasos, gestionar resultados por indicadores y relaciones de negociación con agentes externos a la organización, que tienen influencia en la ejecución de los planes de acción establecidos. La gestión táctica la deberá ejecutar normalmente, a nivel de gerencias o sectores de la organización y su fundamento es garantizar el logro de los objetivos de corto y mediano plazo que forman parte de la cadena crítica de éxitos que sustentarán la estrategia global.

4- Gestión estratégica

En este nivel el profesional debe poder diseñar un plan global para establecer una posición favorable de la organización. La Estrategia Empresarial, es el resultado del proceso de especificar los objetivos, las políticas, los planes y recursos para alcanzar estos objetivos. Para ello el profesional en su rol de manager, deberá supervisar el avance del plan estratégico global y la supervisión de las diversas tácticas que se operan en el nivel gerencial, tendrá siempre una visión de impactos a mediano y largo plazo de cada decisión presente que se tome en la organización, protegerá el valor del capital tangible e intangible, promoverá el desarrollo de niveles gerenciales y deberá custodiar y fortalecer en forma permanente el plan de negocios de la empresa y los objetivos estratégicos organizacionales establecidos. Esta gestión se realiza en los niveles de dirección.

Un análisis sobre este modelo, en el paradigma de las organizaciones modernas, es que el crecimiento profesional, “no siempre” debe darse en forma vertical, sino que desarrollando un gran expertise en algún nivel en particular, se puede crecer y tener un rol preponderante y crítico, siendo en muchos casos más valioso que un jefe en el organigrama.

Gestión de la realidad

Mientras que las personas estén convencidas (y lo vemos a diario) de que, una idea que tengan con mucha convicción y un prolijo plan en condiciones ideales, será suficiente para el éxito, entonces ese puede ser el primer paso para el comienzo de una frustración. Nuestro apasionante presente, nos enfrenta a situaciones realmente sorprendentes, donde la incertidumbre es un eje crítico de todo comportamiento, por eso es fundamental tener en cuenta los mecanismos internos que apliquemos para tomar decisiones en cada paso que demos, (tal como explicábamos en otro articulo, las diferentes consecuencias que produce un pequeño desvío en una decisión), puesto que la realidad tiene ribetes muy complejos, más en la medida que intervengan variables que no controlamos en una situación y otras personas donde tampoco controlamos su comportamiento y sus emociones internas. Sabemos que las personas responden mayoritariamente en forma directa a sus emociones, suprimiendo (en forma que podría sorprender), la racionalidad adecuada para lograr la mejor manera de resolver una situación en favor de ellos mismos. Este sesgo en lo individual, se multiplica y potencia en una organización, creando así lo que se denomina culturas organizacionales, que no siempre privilegian la mejor forma de conseguir los objetivos planteados.

Por eso, es necesario trabajar considerando que “la realidad existe” y no bajo un manto de ingenuidad sobre nuestros planes ideales. Con esta premisa, tal como se gestiona el dinero, el conocimiento, los recursos humanos, etc. debemos disponer de mecanismos, conductas, prácticas y actitudes, con el fin gestionar la realidad (desde ya, no como una ciencia exacta) para ir llevando cada variable que la afecte, hacia el comportamiento más beneficioso posible para nuestro objetivo (sabiendo también que No llegar al 100% es parte esperada de la realidad).

Veamos algunos tópicos:

Estos son algunos de los tópicos que deben ser considerados y gestionados en un entorno real de trabajo. En este articulo no bajaremos a detalle cada uno, pero es importante tener una clara visión de cómo estos tópico (no solo no deben ser ignorados), sino cómo se unen con cada persona en particular y el modelo de madurez profesional.

Resolver problemas
Lograr objetivos
Sentimiento de Carga de trabajo versus trabajo real
Relaciones humanas
Red de contactos
Emociones y negociación
Desarrollar talentos
Culturas organizacionales y regionales

El autocontrol en la inteligencia emocional

“Sabio es, quien sabe controlarse. Conoce tus debilidades, para aprender a dominarlas”
Sócrates.

“Quien se controla a sí mismo, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás”
Confucio.

Después del “autoconocimiento, la segunda aptitud (destreza, habilidad) de la Inteligencia Emocional (IE) es el “autocontrol”, “autodominio”, “autorregulación”, como también les llaman Goleman y otros especialistas. Esto no significa negar o reprimir los sentimientos, o emociones. Controlar las emociones no quiere decir suprimirlas. Las emociones nos dan muchas pistas acerca de por qué hacemos lo que hacemos. Su supresión nos priva de esta información. Por otra parte, tratar de suprimirlas no hace que desaparezcan; las deja libres para que salten en cualquier momento.

El control de las emociones es algo muy distinto de su supresión. Significa comprenderlas y, luego, utilizar esta comprensión para transformar las situaciones en nuestro beneficio. Para Goleman, las dos habilidades primarias de la “autorregulación” (manejar impulsos y vérselas con las inquietudes) están en el corazón de cinco aptitudes emocionales que son:

1- Autodominio. Manejar efectivamente las emociones y los impulsos perjudiciales.

2- Confiabilidad. Exhibir honradez e integridad.

3- Escrupulosidad. Responsabilidad en el cumplimiento de las obligaciones.

4- Adaptabilidad. Flexibilidad para manejar cambios y desafíos.

5- Innovación. Estar abierto a ideas y enfoques novedosos y a nueva información.


Plantea que las personas que demuestran “autodominio”:

- Manejan bien los sentimientos impulsivos y las emociones perturbadoras.

- Se mantienen compuestas, positivas e imperturbables, aún en momentos difíciles.

- Piensan con claridad y no pierden la concentración cuando son sometidas a presión.


Una paradoja de la vida laboral es que la misma situación puede ser una amenaza devastadora para una persona, mientras que para otra puede ser un desafío vigorizante. Con los debidos recursos emocionales, lo que parece amenazador se puede tomar como un desafío y enfrentar con energía, hasta con entusiasmo. Existe una crucial diferencia de función cerebral entre “estrés bueno” (los desafíos que nos movilizan y motivan) y el “estrés malo”, las amenazas que nos abruman, nos paralizan o desmoralizan, destaca Goleman.

Las personas que muestran “confiabilidad”:

-Actúan éticamente y están por encima de todo reproche.

- Inspiran confianza por ser auténticas.

- Admiten sus propios errores y enfrentan a otros con sus actos faltos de ética.

- Defienden las posturas que responden a sus principios, aunque no sean aceptadas.


Los que muestran “escrupulosidad”:

- Cumplen con los compromisos y promesas.

- Se hacen responsables de satisfacer los objetivos.

- Son organizados y cuidadosos en el trabajo.


Goleman aclara que, la escrupulosidad sin empatía ni habilidades sociales, puede conducir a problemas. Puesto que los responsables exigen tanto de sí mismos, pueden medir a otras personas según sus propias normas y, por ende, mostrarse demasiado críticos con quienes no presentan el mismo nivel de conducta ejemplar.

Los que muestran “adaptabilidad”:

- Manejan con desenvoltura exigencias múltiples, prioridades cambiantes.

- Adaptan sus reacciones y tácticas a las circunstancias cambiantes.

- Son flexibles en su visión de los hechos.


En cuanto a la “innovación”:

- Buscan ideas nuevas de muchas fuentes distintas.

- Hallan soluciones originales para los problemas.

- Generan ideas nuevas.

- Adoptan perspectivas novedosas y aceptan riesgos.


Analizando el impacto de estos comportamientos en determinadas empresas, concluye que, para que una organización se reinvente a sí misma, es preciso que ponga en tela de juicio sus supuestos, visiones, estrategias e identidades básicas. Pero, la gente se apega emocionalmente a todos los elementos de su vida laboral, lo cual dificulta los cambios. Analiza el caso de un profesional muy bien preparado, pero que, al cambiar su entorno, con la introducción de otras técnicas, no supo adaptarse a los cambios y fue despedido.

Preguntas frecuentes de los estudiantes de inteligencia emocional

1. ¿Cómo afectan mis emociones a mis estudios? ¿SON LAS EMOCIONES UNA AYUDA O UN ESTORBO PARA ESTUDIAR?

Las emociones pueden ser tanto una ayuda como un estorbo a la hora de estudiar.

Cuando estás asistiendo a una escuela o a una universidad, la finalidad principal es la adquisición de conocimientos, y éstos se miden por los exámenes, parciales o finales, orales y/o escritos.

Parte de esa adquisición de conocimientos se produce por la lectura de distintos materiales, pero otra parte la recibes directamente de un/a profesor/a, él/ella te comunica no sólo datos, ideas, informaciones, sino que puede transmitirte o despertarte distintas sensaciones, emociones y sentimientos que pueden favorecer o perjudicar tu aprendizaje.

Es muy importante que aprendas a ser consciente de lo que experimentas frente a los profesores: sea esto simpatía, antipatía, agrado, desagrado, entusiasmo, aburrimiento, motivación, etc. Esta consciencia te permitirá manejar distintas circunstancias vinculadas al aprendizaje, en estos aspectos:

a) Que aproveches si se da una buena relación con tus profesores, lo cual estimula tu aprendizaje y favorece tu participación en clase y la percepción que tengan de tu desempeño en los estudios.

b) Que aprendas a neutralizar una mala relación con los profesores, para que ella no te desmotive o te quite el entusiasmo por aprender.

c) Que no confundas una mala (o nula) relación con los profesores, con tu interés o necesidad de aprendizaje de las materias que ellos dictan, sabiendo discriminar ambas cosas para que la confusión entre ambas no te perjudiquen en el estudio y aprendizaje.

d) Que la consciencia de que no tienes una buena relación con los profesores te motive a buscar todos los medios para revertir esa situación, recordando finalmente que son esos mismos profesores quienes te podrán ayudar para aprender mejor, y quienes terminarán evaluando tu aprendizaje, tarea en la que sin ninguna duda, además de priorizar los elementos puramente académicos, influyen también las percepciones subjetivas sobre esfuerzos, voluntad e interés de cada alumno en la materia que se dicta.

2. ¿Qué hacer para aumentar mi interés y motivación? PRINCIPIOS PARA AYUDAR...ME A ESTUDIAR

Quizá se pueda estudiar sin motivo, pero es poco probable que se pueda aprender sin ninguna motivación.

No podemos fabricar a voluntad el interés y la motivación, ni en nosotros mismos ni en los demás.

Lo que sí podemos hacer es, cuando se produce un descenso de la motivación y el interés espontáneos, es decir, cuando advertimos que decididamente no nos gusta una materia, cambiar el enfoque, replanteándonos la motivación no en términos de forzamiento, obligación o deber, sino alentándonos o motivándonos a través de objetivos intermedios o finales.

Así, el tema o materia determinada que definitivamente no nos motiva, puede ser dominado poniendo la mente en la utilidad, sentido o relación que tiene ese tema o materia con otros objetivos generales que tenemos al estudiar:


1. Como base para otros conocimientos futuros
2. Para desarrollar nuestra mente
3. Para descubrir claramente nuestra vocación
4. Para enriquecer nuestra personalidad
5. Para incrementar nuestra libertad para decidir en la vida
6. Para colaborar con las metas de la familia y de la sociedad en que vivimos
7. Para imitar los modelos que admiramos
8. Para satisfacer nuestras necesidades presentes
9. Para satisfacer nuestras necesidades futuras

Estudiar poniendo la mente en algunos de estos objetivos es aprender a actuar sin motivación real inmediata, en ciertos momentos, pero con una motivación mediata o final, con la vista puesta en un resultado deseable para nosotros. Esto es lo que hacen los atletas, que toleran entrenamientos aburridos o dolorosos a veces, con el firme deseo de superar sus marcas.

3. Mis compañeros, ¿representan una ayuda para estudiar? ‘EN GRUPO ES MÁS FÁCIL’

En algunas ocasiones, estudiar sola/o es más efectivo que hacerlo con otros compañeros. Pero en otros casos, cuando se trata de temas muy difíciles de comprender por uno mismo, es conveniente estudiar con un compañero sobresaliente o en grupo.

Al estudiar en grupo tienes la ventaja de que se trabaja en colaboración, lo cual es muy formativo.

Además, por la diversidad de intereses de quienes forman el grupo, las dudas a que un tema da lugar y las discusiones que se suscitan puedan llevarte a tomar consciencia -o a desarrollar- conceptos que por ti misma/o no hubiera alcanzado.

Por otro lado, hay que tener cuidado con ciertos desvíos que fácilmente se producen al estudiar en grupo. Por ejemplo: es muy común perder el tiempo en charlas innecesarias, lo cual representa una desventaja.

Estudiar con otros compañeros es particularmente útil cuando se acerca un examen. En los grupos de estudio, los integrantes pueden compartir las estrategias de estudio y hacerse preguntas entre sí antes de la prueba. Los buenos grupos de estudio tienen como norma hacer lo mejor que cada uno pueda.

Los alumnos suelen ver las pruebas como una situación de competencia, y muchos creen que ayudarse unos a los otros en los grupos de estudio va contra sus intereses. Sin embargo, se están generalizando en muchas clases ciertos enfoques didácticos, como el de la tutoría entre pares (quien comprende más o tiene más facilidad ayuda a quien comprende menos o tiene más dificultad) y el aprendizaje cooperativo, que les permiten, a todos, descubrir cuánto pueden beneficiarse con la ayuda que dan y que reciben de sus compañeros.

Porque una particularidad muy interesante del aprendizaje cooperativo reside en el principio de que no solamente nos beneficiamos cuando recibimos ayuda de una persona que comprende más o mejor un tema, sino que también nos beneficiamos al ayudar, porque nunca se aprende tanto y tan bien como cuando desarrollamos la capacidad de enseñar o transmitir los conocimientos.

lunes, 15 de febrero de 2010

BIENVENIDOS¡¡¡

Bienvenidos a mi blog, que también es todo suyo. Quiero informarles que hasta el día de hoy se estaba presentando un error en el blog que no me permitía adjuntar imágenes y los textos salían corridos por lo que preferí postergar la primera semana.

Es importante recalcar que las participaciones deben ser semanales y que inmediatamente comenten no le saldrá el comentario. Este deberá ser aprobado por mi para se publicado, así que si el comentario no es de calidad seguramente serà rechazado.

Esta semana el tema fundamental es la calidad de los alimentos consumidos, como verán en Cartagena comemos mucha basura... pero bueno los invito a leerlos todos y participar en lo que consideren necesarios...

Nos vemos pronto

COMEMOS PURA BASURA






A las 8 de la mañana, cuando los rayos del sol —entrando por los agujeros de las tejas— se hacen insoportables, Armando suele levantarse para volver a sus jornadas en el Mercado de Bazurto.

Prácticamente está viviendo en la calle desde los 12 años de edad. Ahora tiene 21. Él es uno de los recicladores que sobreviven en las entrañas del mercado y en las calles del Barrio Chino, uno de los vecinos pobres que rodean a la central de abastos.

El mismo Armando no sabe en qué momento se convirtió en un habitante de la calle. Lo único que tiene claro es que, para sobrevivir, lo primero que debe hacer es no dormir demasiado para que sus compañeros de infortunio no se le adelanten en la recolección de los desechos que la “Cooperativa de aseadores del Mercado de Bazurto” arroja todos los días en las cajas estacionarias de la empresa Urbaser.

Armando es reciclador, pero los materiales que recoge no son cartones, ni pedazos de madera o metales que acumulan los recicladores comunes y corrientes. Lo suyo es internarse entre los montones de basura para sacar las hortalizas y todo lo comestible que se pueda vender entre ciertos comerciantes del mercado o entre algunas cocineras provenientes de los barrios miserables de Cartagena.


Ya lo conocen los barrenderos de la cooperativa, aunque saben que no es el único que se ocupa de esa tarea penosa. Desde las 8 de la mañana, cuando los escobitas han depositado por lo menos unos diez tanques de la basura que vienen recogiendo en los alrededores del mercado, Armando y sus compañeros empiezan a hurgar para extraer el ají pimentón, la cebolla blanca, el cilantro, el cebollín, el repollo, la lechuga, el aguacate, el zapote, la piña, el plátano maduro y otro montón de comestibles que las colmenas desechan cuando la putrefacción ataca.


En nada se parece la tarea de Armando y sus compañeros a las de los vendedores que toman las hortalizas desechadas de las tractomulas provenientes del interior del país. Mientras estos rescatan, del fondo del saco, la zanahoria en buen estado que el mayorista desechó por tener una mancha insignificante haciéndole sombra, los recicladores se sumergen en las cajas estacionarias, inmunes al hedor de la basura podrida, para recoger las hortalizas en estado de corrupción, quitarle los pedazos agusanados y reunirlos en sacos, cajetas o cajas de plástico que venden entre una clientela, igualmente inescrupulosa, que cocina con ese material y vende comidas en el mismo mercado y en los barrios pobres de la Zona Sur Oriental.

Armando es uno de ellos. Pero se desempeña con tanta tranquilidad y sin apresuramientos, que cualquiera podría creer que el suyo es uno de los oficios más comunes y corrientes del mundo. Con esa misma parsimonia pronuncia las palabras que le sirven para contar la historia de su vida en la calle.
Aunque sucio y sudoroso, procura estar un poco mejor vestido que los compañeros que se internan en las cajas estacionarias con los pies descalzos, sin camisa y con un pantalón corto por toda vestimenta. Son como diez o quince, entre hombres y mujeres, quienes le hacen la competencia.

Pero él ni se inmuta, pues, por alguna designación de la rutina, sabe que de todas maneras al final del día tendrá los siete u ocho mil pesos que le sirven para alimentarse y para comprar los tres cigarrillos de bazuco que consume todas las noches, antes de quedar dormido en el piso de una vieja casona del barrio Martínez Martelo, en donde comparte techo con más de 20 recicladores del mismo perímetro.

Mientras me le acerco, una mujer gorda que porta un delantal oscuro, le entrega una moneda de 500 pesos, a cambio de un mazo de cilantro que acaba de extraer del basural.
“Esa —dice ladeando la cabeza y sin dejar de manipular su mercancía — es una de las que atienden las fonditas malucas esas que tú ves en el segundo piso del mercado o en la avenida del Lago. Con eso hacen cualquier comida. Y eso es lo que comen los carretilleros, los recicladores y todo el que no tenga para comer algo de servicio”.
A sus pies pone una canasta de plástico de color verde, en donde va juntando las lechugas que libró de las hojas podridas y que ya podrían cocinarse, después de una buena lavada con agua limpia.


Mientras aparta los gusanos con las uñas, me dice que “de vez en cuando, entre las canecas viene un pedazo de pollo, de carne de vaca o de cerdo que se dañó en el congelador de alguna colmena, y ya no lo pueden vender. Pero nosotros lo recogemos, le quitamos la parte dañada, que es como de un colorcito verde, y después la vendemos”.

2
En la cabeza semi rapada de Armando se ven las huellas de peleas callejeras antiguas, lo mismo que en los brazos y en el rostro. Es moreno, flaco y de estatura regular. Sus ojos apagados parecen mirar únicamente lo necesario; y sus pómulos en relieve brillan pobremente bajo la insistencia del sol húmedo que reina entre una amenaza de lluvia tempranera.
A pesar de sus experiencias con la mala alimentación y el consumo de estupefacientes de baja estofa, parece tener la memoria fresca; o, al menos, sabe rescatar al instante las imágenes más impactantes de su niñez y adolescencia en el barrio Olaya Herrera, sector El Tancón.
“En esa casa éramos cuatro hermanos y mis papás—cuenta—. A uno de mis hermanos lo mató una volqueta en San Onofre. El otro estaba prestando el servicio militar en los Llanos Orientales, y se accidentó viajando en una avioneta. Mi mamá enseguida metió la demanda, y ganó. Pero cuando empezaron a pagarle el muerto, se desapareció de la casa y más nunca la hemos visto. Después, el otro hermano se comprometió con una pelaíta del barrio, y empezamos a tener problemas.

“Yo, para no estar peleando con ellos, me pasaba el día en la calle y regresaba en la noche a dormir. Así me hice amigo de una pandilla que se llama ‘Los tanconeros’. Yo nunca supe por qué, pero esos manes se la pasaban peleando con “Los panelas”, una pandilla de El Líbano.
“Yo, aunque apenas tenía 12 años, los acompañaba en esas peleas y, como los manes me veían que tenía viaje pa’ las que fueran, un día me preguntaron que si era capaz de disparar un changón, y les dije que sí. En la siguiente pelea nos encontramos con ‘Los panelas’ en un callejón; y yo, con mi changón, me sentía más guapo que el hijueputa. Entonces, al primero que se me acercó le disparé. Cuando vieron al man sangrando, todo el mundo salió corriendo.
“Pasaron un poco de días, no sé ni cuántos. Pero yo iba solo por una calle, cuando de pronto se me aparecen dos manes raros y me van zampando el changonazo. Me tiré al suelo haciéndome el muerto, pero la verdad es que me ardía la cabeza, la espalda y el brazo derecho. Esa vaina es como un poco de balines calientes que te caen encima y parece que te estuvieras quemando. Yo no sé cómo no me siguieron dando. El mismo Dios.
“Ahí fue cuando dije que no iba más con esos manes. Pero tampoco podía quedarme en la casa, porque mi hermano y su mujer ya sabían en lo que yo andaba, y les daba miedo que de pronto fueran a joderlos a ellos también. Entonces me vine para el mercado. Aquí también trabaja mi papá. Él es cotero. A veces lo veo descargando camiones. A veces hablamos, y me dice que vaya a visitarlo, que está viviendo solo. Pero a mí no me gusta salir de este pedazo.
“Cuando llegué al mercado, me conocí con unos manes del Barrio Chino, que venden drogas. Un día, tomándonos unos tragos, me dieron a probar una pastillita que le dicen ‘La piola’. ¡Qué vaina hijueputa! Eso te quita el miedo, te sientes capaz de lo que sea. Allí supe que cuando alguien quiere matar a un enemigo, busca a un pelao de la calle, le da una pastillita y una pistola. Y el pelao se mete donde sea y mata al que sea.

“Como dos o tres veces probé ‘La piola’. Pero siempre que la metía, tenía que tomar mucho agua, comer y esconderme en algún rinconcito para matar el viaje, porque podía hacer una locura. Ahora, mejor me compro mis tres papeleticas de bazuco cuando termino de trabajar y me voy a dormir.”

3
Cuando termina su relato, Armando tiene un número considerable de bolas de lechuga dispuestas dentro de la canasta de plástico; y calcula que por ese cargamento podrían darle unos dos mil pesos.

Está avanzando la mañana, y los barrenderos siguen vertiendo tanques de basura en las cajas estacionarias. Pero no sólo basuras, sino también un líquido oscuro y nauseabundo que invade con su olor casi todo el espacio en donde funcionan colmenas y cuartos de refrigeración. Le llaman “lixiviado”.

Dicen los barrenderos que el mismo líquido que emana de las basuras es tomado por los laboratoristas de la empresa de aseo Pacaribe para someterlo a un tratamiento del que sale otro líquido al que llaman “ambientador”, para eliminar las bacterias que producen el mal olor que se respira mientras se desarrolla el proceso de limpieza y deposición de desperdicios en las cajas estacionarias.

“Una cosa que no saben los recicladores —advierten los barrenderos—, o no les importa, es que ese líquido, aunque sea ‘ambientador’, es tóxico. O sea, los que están consumiendo los almuerzos que preparan con las hortalizas que sacan de la basura, podrían terminar hasta muertos, no solamente en el mercado sino también en un poco de barrios pobres”.

Algunos dueños de colmenas que laboran cerca de las cajas estacionarias creen que las autoridades de salud deberían hacer algo para detener la inminente emergencia, “pero algunos se la pasan pidiéndole plata a los dueños de las colmenas para no cerrárselas si les ven que incumplen alguna de las normas sanitarias”, dicen con cierto dejo de animadversión.
Cuando son las 10 de la mañana, Armando lleva el pedido de lechugas y regresa a seguir rebuscando entre las cajas estacionarias. Sigue conversando con la voz lenta y bajita que tenía desde el principio, a la vez que va limpiando otra bola de lechugas que los escobitas acaban de arrojar.

Mientras lo hace, un grupo de coteros descansa en el suelo y bajo la sombra de las tractomulas. Desde el seno de ese grupo surge una voz áspera que le aconseja a Armando agredirme:
—¡Zámpale una lechuga por la cara!—le gritan—
—¿Por qué?—pregunta Armando.
—¿No ves que te está tomando fotos?
—Nada. El vale está trabajando.
El reciclador sigue imperturbable en el momento en que me cuenta que, después de la una de la tarde, el rebusque en las estacionarias disminuye, porque ya se han servido los almuerzos en las fondas de mala muerte; además de que las cocineras que habitan en los barrios subnormales no vuelven más al mercado sino hasta el día siguiente.

4
A estas alturas, Armando ya tiene casi completos los 8 mil pesos reglamentarios y se dispone a comprar algo de comida para sentirse fuerte antes del ritual alucinógeno de la noche. A veces, después haber almorzado algo, colabora con los diferentes comerciantes cumpliendo ciertos encargos que no todos se atreven a hacer.

Otras veces, cruza hasta la ciénaga de Las Quintas, en el antiguo sector La Islita, y se dedica a conversar con otros recicladores mientras arma sus cigarrillos de bazuco para las siguientes cinco horas. Me dice que en algunas ocasiones, cuando el botín en las estacionarias es bastante significativo, algunos recicladores se pelean la mercancía y hasta se producen heridas a punta de cuchillo o de pedazos de botella.

Para Armando y sus compañeros la lluvia no deja de ser un inconveniente, sobre todo cuando cae en las primeras horas de la mañana, que suelen ser las más productivas de la jornada. Cuando se precipita en la noche, suelen buscar protección en los rincones más innombrados del mercado y del Barrio Chino, hasta que pueden salir y dormir bajo techo seguro.
Para los menos complicados, cualquier piso es una cama; y cualquier plástico, una colcha con la que pretenden protegerse a cabalidad del rigor de los elementos. Sin embargo, y a pesar de sus desavenencias con la vida, Armando todavía conserva algunas esquirlas de la dignidad que le permite proveerse de cartones gruesos que separen su cuerpo de la agresividad del piso, mientras duerme en la vieja casona del barrio Martínez Martelo.
Cuando se acercan las 7 de la noche, se dirige a la guarida en donde le venden las tres papeletas de bazuco. Luego consigue tres cigarrillos baratos, les extrae el tabaco, lo mezcla con el bazuco y prepara el tranquilizante que lo mantiene durmiendo hasta que el sol vuelva a colarse por entre los agujeros del techo.

Hace unos días me informaron que los escobitas debieron llevarlo a la sala de urgencias de una clínica cercana, después de que unas galletas que encontró en las canecas estacionarias le produjeron dolores, diarrea y vómito que amenazaron con matarlo. Su mamá reapareció y lo acompañó hasta que le dieron la de alta.
No lo han vuelto a ver en las estacionarias, pero es posible que regrese pronto a rebuscar la vida dentro de un montón de cosas muertas.

Desagradable


Sin lugar a dudas que las campañas de higiene y salubridad no solo deben tomarse dentro de la Plaza de Mercado de Sincelejo, sino fuera de ella. Así se evidencia en este vehículo de tracción animal, donde transportan caravelas de reses sin ningún tipo de control en beneficio de la comunidad.

Los pescadores artesanales, deben practicar normas de higiene




Los pescadores artesanales de la Región Caribe en su mayoría, no practican las rigurosas normas de higiene exigidas para la manipulación de alimentos extraídos del mar, situación que puede poner en riesgo a los consumidores, así lo advirtió un grupo de investigadores de la Universidad de San Buenaventura liderados por Yolanda Castillo, directora del programa de ingeniería de alimentos.

“Cuando los pescadores artesanales llegan a puerto con la captura deben tener las condiciones de conservación del pescado, para lo cual es fundamental que sean escamados en lugares aseados y que no los tiren al piso, como en la ac-tualidad viene sucediendo”, explica la docente.

Capacitación

Ante la problemática expuesta, la Universidad organiza-damente viene desarrollando en el campo, con los pescado-res, diplomados que buscan la calidad en el sector acuicola-pesquero, con personas especializadas en la materia, entre ellos a la cubana Maira del Pilar Balsin Ruano, Ingeniera en Alimentos, que trabaja en el Centro de Investigaciones Pesqueras de Cuba.
En la actividad la especialista advierte la importancia de tener disponible 2 o 3 recipientes apropiados con agua limpia para lavarlos varias veces y así eliminar lo que son los resi-duos de sangre y desperdicios que quedan después que los desvisceren.
La Universidad, viene haciendo seguimiento a través de motivadoras que promueven a los pescadores a poner en practica las recomendaciones

Mantenimiento en frío

Algo muy importante es que se mantenga la cadena de frío. Si el pescado no va a ser comercializado de manera inmediata, hay que mantenerlo en re-frigeración o en hielo. En Refrigeración hasta 15 días desviscerado y bien limpio, en hielo puede permanecer hasta 7 días y en congelación hasta 1 mes” indico la profesional cubana.
Recordó que el pescado fresco tiene los ojos brillantes, las agallas son de un rojo intenso, y al tacto la carne se mantiene elástica por lo que vuelve a recuperar su forma. Cuando comienza el deterioro, el pescado tiene los ojos sin brillo, las agallas se oscurecen, al tacto la carne se mantiene hundida y el olor no de pescado fresco.

jueves, 17 de septiembre de 2009

QUIEN SE HA LLEVADO MI QUESO

NO PUEDO



Profesora tenemos 10.000 cosas que hacer, no nos alcanza el tiempo... son frases comúnmente escuchadas en un salón de clase. Realmente, ¿no se puede físicamente o mentalmente?. Esta semana les dejo los videos para reflexionar, para que la próxima vez que digas NO PUEDO, pienses dos veces.